Para poder funcionar como una norma genérica, hace obligatoria la utilización de métodos, técnicas y procedimientos específicos, a la vez que se enfoca a principios, metas y objetivos, todos ellos relacionados con el cumplimiento y satisfacción de las necesidades del cliente y requerimientos del consumidor.

Se supone que un sistema de calidad que cumple con los estándares de ISO 9000 es lo suficientemente confiable como para producir con seguridad productos y servicios que satisfacen las necesidades y expectativas de los clientes.